En esta época del año nos podemos encontrar con ellas y es bueno saber algo más del tema, especialmente por lo que nos pueda indicar en cuanto a la presencia de termitas, dada la amenaza que representan para las estructuras de madera de nuestras viviendas y edificaciones.

La imagen nos muestra cómo, aunque nuestros ojos estén poco habituados a hacerlo, podemos distinguir fácilmente si lo que tenemos delante son hormigas o termitas voladoras.

termita alada hormiga alada

Indicaremos en primer lugar que es más frecuente observar hormigas aladas que termitas, pues hay más.

Si nos fijamos un poco, comprobaremos que la hormiga tiene el abdomen separado del tórax por un peciolo (estrecha la cintura) mientras que la termita tiene el cuerpo en continuo. También presentan claras diferencias en las alas: la termita tiene las 4 iguales en tamaño y las muestra montadas, un par sobre el otro. La hormiga alada las muestra abiertas y a poco que nos fijemos veremos que las 2 de atrás son más pequeñas que las de delante.

Por último podríamos indicar que en el caso de las hormigas, dependiendo de la especie, podemos toparnos con las aladas en cualquier momento del año, cosa que no sucede con las termitas con presencia en Galicia.

Temitas Aladas

¿Qué nos indica la presencia de termitas aladas?

Las termitas aladas son agentes reproductores. Como sucede con otros insectos, se organizan en categorías de individuos llamados castas: los reproductores, entre ellos la reina y el rey, los soldados y las obreras. En un ataque activo de termitas sobre madera las que solemos encontrar son obreras y soldado. Cada una de las castas tiene su función claramente delimitada.

Las aladas abandonan al vuelo durante el día la colonia en grandes vuelos nupciales, en forma de enjambrón. Este es el único momento del ciclo de la colonia en que adoptan una forma que les posibilite soportar la insolación directa. Esto se produce fundamentalmente en los meses de abril y mayo, aunque, dependiendo de la especie, son más o menos estimulados por las lluvias y temperaturas suaves. De este modo buscan aparearse y formar una nueva colonia. Se juntan en túneles protegidos de depredadores, y es ahí donde tiene lugar el apareamiento, que trae consigo la pérdida de las alas, por lo que tampoco resultaría extraño que nos pudiéramos encontrar tiradas en algún lugar del suelo.

Serán muy pocas las parejas fundadoras que logren fundar nueva colonia. En este caso, excavarán una galería en la que la hembra pondrá los primeros huevos. De esta operación se obtendrán las nuevas reinas y reyes.

La pareja alimentará y cuidará de las primeras ninfas hasta su maduración, momento en el que ya pueden ponerse a trabajar para la colonia.

termitas al descubierto

En conclusión, la presencia de termitas aladas en la vivienda, o en las proximidades, se convierte en una de las (pocas) señales visibles de la existencia de colonia de termitas que podrían estar amenazando los elementos de madera de la edificación, por lo que se hace recomendable acudir a alguna empresa especialista que pueda realizar un diagnóstico de la situación.

 

¿Qué peligro representan las termitas en casa?

Las termitas se alimentan de celulosa que encuentran en la madera muerta, como es el caso de la madera de obra. Actúan de forma oculta al ojo humano pues lo hacen sobre el interior de la misma sin apenas dejar muestras en la superficie. Si la construcción acusa humedad y poca ventilación, el riesgo de sufrir ataque se acentúa, pero hemos encontrado casos en los que no se dan estas circunstancias.

Las que tienen mayor presencia en Galicia es la Reticulitermes s.p.p., la termita subterránea. Tienen el nido principal en el subsuelo (a 25 m. de profundidad), con un solo centro reproductor, o bien con varias unidades interconectadas. Los nidos alcanzan los miles, e incluso millones, de individuos. Desde ahí excava galerías de ascensión y canales de progresión para poder llegar a la madera.

 

Termitas comiendo la madera

Ataca tanto frondosas como coníferas, en concreto la mayor parte de las especies de madera existentes en edificios antiguos de Galicia (castaño, roble, pino, eucalipto, etc.) y las galerías las confecciona en paralelo a la dirección de la fibra, separadas entre si por una capa fina de madera (lo cual consigue que tenga un aspecto de hoja de libro).  La superficie de la pieza va a quedar intacta, si bien en ocasiones sobre superficies barnizadas o pintadas pueden apreciarse ondulaciones y/o decoloraciones sintomáticas de un ataque interno.

Como ya hemos indicado en la mayor parte de los casos, el ataque se ve favorecido a humedad elevada en la madera por infiltraciones de agua a través de la cubierta, apoyos de las cabezas de las vigas en los muros, extremo inferior de los cercos de puertas, ventanas, etc.

termita obrera asomando

Por la importancia que en múltiples sentidos tienen estos emplazamientos, tal como se advierte en alguna publicación[1], dada la presencia habitual de termitas en la mayor parte de los cascos históricos gallegos -extremo que ARUMIA S.L. podemos confirmar directamente después de los estudios que hemos realizado en el Casco Histórico de Ourense y en A Peixaría de A Coruña, así como de los múltiples trabajos que hemos podido efectuar a lo largo de estos años, principalmente tanto en Santiago de Compostela como en Betanzos y Ferrol, entre otras poblaciones-, se hace aconsejable confirmar los posibles síntomas de presencia en los edificios con elementos de madera de estas áreas.

Tienes más información aquí.

[1]2008, Oscar Glez. Prieto, Manuel C. Touza Vázquez y Xosé Francisco Pedras Saavedra, Patoloxía da madeira estrutural, Xunta de Galicia, Santiago de Compostela, página 29.

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